Testimonio de la madre de un bebé de siete kilos y medio.

Estado Crítico — By on 14 agosto, 2011 11:55

La historia que vengo a contar puede parecer graciosa para algunos, pero desde luego dar a luz a un niño de siete kilos y medio…. No es un parto.

Al principio le achacaba mi barriga a un excesivo consumo de cerveza, cuando en el barrio comenzaron a llamarme “la Zeppelín” sospeché que  podía estar embarazada de trillizos…. Cuando supe que era uno sólo me eché a temblar. El bebé no daba pataditas, daba puñetazos. No le relajaba la música clásica, sólo se calmaba con música heavy. Y en las ecografías, que tenían que hacerme con lente panorámica, siempre salía haciendo un corte de manga. Cuando me dijeron que el parto venía de nalgas, supe que no era casualidad, nos quería hacer un calvo.

 

            Yo no tuve contracciones, tuve temblores de grado 7 en la escala de Ritcher. Aquello fue más costoso y doloroso que una cagada después de un mes de estreñimiento…

            Hubo un momento en el que yo ya no pedía la epidural, sino un tiro de gracia. En vez de cordón umbilical salió agarrado a una soga de esparto y equipado con un conjunto de escalada. Cuando el doctor le dio el cachete en el culo para que llorara, mi bebé le devolvió una ostia que le rompió dos piños.

           Cuando le pregunté si era niño o niña, me contestó que era un adolescente. Y añadió que con muy mala leche.

           Cuando preguntaban si se parecía al padre o a la madre, yo siempre decía que se parecía a Schwartzeneger.

            Claro que si el parto fue duro, el post-parto está siendo mucho peor. Acabé dada más de sí, que si fuera compañera de celda de un afroamericano llamado Bubba. Las consecuencias han sido fatales. He perdido misteriosamente tres tangas en el último mes. El adjetivo que define a mi orina ya no es chorrito, es catarata. En vez de tampón tengo que usar un deshollinador de chimeneas… y lo peor es que  ya no siento nada al hacer el amor…. A no ser que mi marido en vez un condón se ponga una ristra de donuts…

           

            Pero esto no es lo único, no veas como come la criaturita, al principio le daba el pecho… pero nunca tenía suficiente. Temí que a mí que siempre me han llamado la Sabrina del barrio me viera transformada en la princesa Letizia, o aún peor, en la vieja de las Alubias el hostal, porque temía que se me quedasen las tetas como pasas. Además el niño tenía la mala costumbre de  intentar arrancarme el pezón para beber a morro, así que, por mi propia seguridad, le pasamos al biberón, y por supuesto seguía haciendo lo mismo. Aunque para el biberón era menos doloroso que para mí. Finalmente acabamos por darle minis de leche.

Y en vez de potitos, le damos potazos.

Esa es otra, cuando le da por vomitar ahí que ponerse a cubierto. Nos tiene la alfombra, que parece el suelo de un búho en sábado por la noche.

Es que este niño no nos da más que problemas. Cuando le llevé a la guardería los otros niños se pusieron a llorar. Es más, la profesora se puso a llorar también al ver lo que le caía encima.

            Y con la ropa también tenemos problemas, como no había patucos de su talla, al final le hemos comprado unas botas militares, lo que pasa es como todavía tiene poco pelo parece un skin head y la gente cuando lo ve se asusta.

            Tampoco encontramos carritos de bebe de su tamaño, así que tenemos que llevarle en un carrito de supermercado. Aunque por lo menos aquí nos hemos ahorrado dinero, porque nos ha salido sólo por un euro. Y además mi marido que es un manitas, está intentando recuperarlo con un destornillador.

              En fin, poco a poco, nos vamos acostumbrando. Mi marido ya está pensando incluso ir a por otro niño… pero yo, que queréis que os diga, prefiero adoptar.

            Muchas mujeres dicen que el parto es una de las experiencias más gratificantes… para mí fue como si me hubiera tragado una tuneladora de metro y se hubiera ido abriendo paso en mi interior.

            No quiero ni imaginarme lo que sería quedarme embarazada, de gemelos, y que me salieran igual de grandes que este….

 

            No os riáis… esto no es un parto

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1 Comment

  1. admin dice:

    El Gordo de la primitiva!

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